Skip to main content

San Guido M. Conforti y el sacerdocio misionero

1140/500

Esperando pueda ayudar, compartimos uno de los temas formativos que se han tratado en la comunidad xaveriana de la Teología internacional de Ciudad de México. Este tema es parte del programa que se quiere abarcar éste año. Se dio en respuesta a una de las urgencias formativas que estamos enfrentando en estos años y – en particular – como preparación a la recepción de los ministerios ordenados.

Formación Carismática/2º Bienio 2020-2021

 

1.- La voluntad del fundador

Nuestra congregación está reconocida por la Santa Sede, desde sus orígenes como un Instituto clerical, categoría contemplada en el Derecho Canónico (Can. 588,&2), de hecho el “Stato del personale 2020” nos dice que los xaverianos somos 683 de los cuales 556 son sacerdotes, tres obispos, 29 profesos perpetuos y 95 estudiantes que se preparan al sacerdocio. Más del 82% de sus miembros son clérigos y otros más se preparan a ello.

Esta realidad, manifestada claramente en la estadística, se ha logrado sobre la base de la voluntad del fundador que siempre ha pensado que su Instituto esté compuesto principalmente por sacerdotes, con una estructura y organización basada en este hecho y este derecho. Decía el Padre Franco Sottocornola, en el encuentro sobre la espiritualidad xaveriana (2006) que, ante tal hecho “es necesario reconocer que San Guido M. Conforti quiso fundar un instituto en el que el ministerio o servicio sagrado, que es la actividad de los "ministros ordenados", fuera la actividad principal y “cualificante del instituto” (Dimensione ministeriale dell’identitá saveriana, P. Franco Sottocornola, Tavernerio, 2006), y, añade, “este instituto religioso está por su propia naturaleza consagrado al servicio de la misión de la Iglesia en la propia modalidad de instituto clerical, es decir, poniendo el ejercicio del sagrado ministerio en el centro de su actividad específica”.

No cabe duda de que, desde el principio el fundador, así como pensaba en la vida religiosa como un componente esencial de nuestra identidad, también pensaba en su instituto como compuesto por sacerdotes, a los que se sumaban “esos buenos laicos que ... ayudan a los hermanos sacerdotes o aspirantes al sacerdocio ...” (Constituciones de 1921, a.5). Otro elemento es el hecho que "el patrón" y modelo dado por el fundador a su instituto es un sacerdote misionero: San Francisco Javier.

2.- Las bases espirituales de su elección

La “elección” del fundador está profundamente arraigada en la naturaleza misma de la Iglesia, así como él la concebía, y, por tanto, en su misión en el mundo. Para él era obvio y lo daba por descontado. El profundo sentido eclesial de Conforti y su muy personal y fuerte conciencia como ministro de la Iglesia, como presbítero primero, y luego como obispo, no pueden ser ajenos a una reflexión sobre la identidad del xaveriano y, en consecuencia, sobre su espiritualidad.

En el origen de nuestra identidad xaveriana está la experiencia y vida de fe del fundador, una fe con un carácter fuertemente cristológico, si bien se señala a menudo, pero también con un carácter fuertemente eclesiológico. Es a partir de estas dos bases de su espiritualidad que San Conforti nos vislumbra sacerdotes al servicio de la misión, al ejemplo de Cristo sacerdote y en plena comunión con la Iglesia y a su servicio.

En su visión eclesiológica, Conforti vincula estrechamente la misión de la Iglesia a la función de los Apóstoles. Y esto no sólo en la medida en que la Iglesia, por su testimonio y misión en el anuncio de Cristo, se apoya sobre el fundamento de los apóstoles, sino también en el sentido más específico según el cual, a través del ministerio de los obispos y sus colaboradores, la Iglesia misma continúa la "función apostólica" de anunciar el Evangelio y convocar a todas las naciones para hacer discípulos de Cristo mediante el bautismo "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28, 19-20) (LG 28 ) Esta visión que será después reconocida e instituida en el Vaticano segundo, Conforti ya la entendía y predicaba. Y por ello, “continuando la actividad misionera de los apóstoles”, nos piensa sacerdotes.

Otra base espiritual de su elección es ciertamente su profunda sensibilidad “eucarística”. Y esto también penetra en su concepción sobre la vida y actividad misionera. Baste citar sólo el texto de su "Carta testamento" (n. 8): “Y Jesús Sacramentado, por el que somos sacerdotes y apóstoles, sea siempre el centro de nuestros pensamientos y de nuestros afectos. Es al pie del Sagrario donde cada día hemos de templar nuestras energías para nuevas fatigas”. Aquí el fundador une "naturalmente" nuestra doble cualidad de sacerdotes y apóstoles. En esta expresión (que también se encuentra en el n. 7) emerge y se manifiesta espontáneamente su concepción de nuestra identidad xaveriana.

3.- Presbiterado y misión

Durante la historia de la congregación, estas dos realidades, que en la visión del Conforti jugaban roles importantes y unificados, han encontrado dificultad en la vivencia de la misión por unos y otros hermanos xaverianos; llevándolos, por una parte, al extremo de un modelo de misión cargado de clericalismo y sacramentalismo y, por otro lado, de una misión secularizada, abierta a todas las corrientes, de tinte extremadamente social y temporal. ¿Cómo encontrar el equilibrio alcanzado por Conforti y querido para sus hijos? ¿Cómo concebir el sacerdocio con nuestra misión ad gentes, entre no cristianos?

Me ha gustado un artículo, o más bien una carta del Padre Marini, donde reflexionaba al respecto. Él se hacía una pregunta, y partiendo de ella nos daba una visión muy actual y que lleva el pensamiento del fundador a lo concreto de nuestra misión ad gentes como sacerdotes. La pregunta que se hacía era esta: ¿Qué relación hay entre la tarea de anunciar el Evangelio a los no cristianos y el ministerio del presbítero?

A primera vista parece que no hay conexión. De hecho, el anuncio misionero está dirigido a los no creyentes, mientras que el ministerio ordenado está al servicio de y dentro de la comunidad cristiana. En realidad, la misión casi nunca se realiza en una tierra completamente virgen (donde no ha habido ningún contacto con el Evangelio y la Iglesia) y por eso el misionero tiene que ver tanto con la comunidad cristiana como con los no cristianos. Normalmente el misionero, además del anuncio, también tiene la función de llevar la propia comunidad a la madurez (= formar misioneramente la comunidad).

De hecho, la verdadera comprensión del ministerio ordenado según el Vaticano II, establece un fuerte vínculo entre presbiterado y vocación misionera. En la teología pre conciliar el sacerdote era más bien entendido en función de los sacramentos, era un “administrador” de las gracias divinas. El Vaticano II vino a ampliar esta visión, uniéndolo ciertamente a los sacramentos, pero también uniéndolo esencialmente con el anuncio de la Palabra y la guía de la comunidad. En resumen: la escucha de la Palabra, la celebración (de la Eucaristía) y la vida de servicio de la comunidad no se viven separadamente. Quien participa o preside en alguno de estos ministerios, tiene su función incluso en proporción con los otros ministerios, porque el “sujeto sacramental”, signo e instrumento del Reino de Dios es una comunidad concreta, viviente en un tiempo y en un lugar concreto, convocada por la Palabra, que celebra la “presencia Salvífica” y sirve en el ejercicio de la fe y de la caridad. El Vaticano II nos impide romper esta unidad.

De esta manera, el sacerdote no es solo el “hombre de la misa y de las confesiones”. Es el hombre de la Palabra, de la celebración y de la comunidad. No como el único protagonista, esta por descontado, sino como aquel que suscita, promueve, coordina, anima… la participación en la vida de la Iglesia y en el servicio al mundo. Según la teología post-tridentina, el sacerdote actuaba (casi) exclusivamente en nombre de Cristo (in persona Christi), hoy, él actúa también a nombre de la Iglesia (in persona Ecclesia) de la cual, la comunidad y él dentro de ella con su ministerio, es expresión oficial de su sacramentalidad. Dentro de la comunidad: el presbítero, como creyente es un oyente atento, como ministro tiene la tarea de salvaguardar aquellos elementos que crean la comunidad. El sacerdote es por naturaleza un generador de comunidad.

Si estos presupuestos son considerados válidos, entonces no existe contradicción entre vocación misionera y presbiterado: el anuncio es una tarea natural y propia (no exclusiva) del presbiterio. La vocación misionera se puede pensar muy bien sin los ministerios ordenados si así lo queremos (todo carisma tiene su espacio para vivir), pero los ministerios ordenados dan apoyo y plenitud a la vocación misionera. La vocación misionera está esencialmente centrada en el anuncio, pero el anuncio tiende, por su naturaleza, a cumplirse en la Eucaristía y en el servicio.

A estas consideraciones teológicas podemos añadirle una reflexión más existencial, fruto de la experiencia ya vivida. Una constatación es aquella que dice que, lo que no se ejercita, se muere, como un músculo. Esto lo podemos aplicar tanto para la fe como para el presbiterado. El ejercicio del ministerio sacerdotal nutre al carisma misionero. La misión engendra la Iglesia y, al mismo tiempo es obra de la Iglesia. El misionero sacerdote está, por lo tanto, en los confines de la Iglesia y en su mismo corazón, siendo generador/educador/ constructor de comunidad y puente entre la Iglesia y el mundo; su carisma es aquel de hacer encontrar las riquezas del Espíritu: aquellas reveladas en Cristo, aquellas que aparecen en la comunidad cristiana y aquellas que se descubren en la vida de las personas y de los pueblos a los cuales ha sido enviado.

P. Rubén Antonio Macias Sapien sx

Bibliografía:

  • Franco Sottocornola, Dimensione ministeriale dell’identità saveriana, Tavernerio, 2006.
  • Francesco Marini, Missione e presbiterato, in Cordialmente vostro. Lettere ai missionari. Roma 2002.
  • Tiberio Munari, Los ministerios del sacerdote, en las enseñanzas del venerable Guido Maria Conforti, Ediciones Xaverianas. Guadalajara 1994.
Rubén Antonio Macias Sapien sx
24 Febbraio 2021
1140 visualizzazioni
Disponibile in
Tag

Link &
Download

Area riservata alla Famiglia Saveriana.
Accedi qui con il tuo nome utente e password per visualizzare e scaricare i file riservati.